miércoles

Sonó el telefono. Despues de un mes, el telefono fijo sono para mi. Lloré de dolor, un dolor que me oprimia todo el cuerpo, hasta los huesos. No sé como controlarme, como seguir mintiendome, decirme que hay cosas buenas y malas en este mundo. Quiero vivir la vida pero no puedo, siento que no puedo. Hoy me dijieron que matandome mato a muchos más, es como tirar tiros a la deriva, como tener un arma y antes de suicidarse pegar unos cuantos golpes bajos y dormir, por siempre. No quiero hacerle mal a los demás, a la única que quiero matar (en caso de que sea así) es a mi. Sé que cuando termine esto miles de cosas van a perder sentido, más del poco sentido que tienen ahora. Sé que cuando ya no tengo a más personas a las que desfraudar, cuando este al borde del abismo recapasitaré o eso me dicen muchos. Pero no puedo olvidarme de todo, mi soledad llena un vacío que nadie me presta. Es un espacio muy chiquito para mi cuerpo grande. Un poco, creo. Me molesta siempre hablar de lo mismo, pero es lo único que tengo ahora. No disfruto la vida sólo me paso aborreciendo la y concluyendo que no soy importante, que sin mi la vida de los demas siguiría (sigue) igual y hasta mejor; concluyo que soy un peso en la vida de los demás. Sí me extrañaran un mes, seis meses, a lo sumo un año. Pero no afectará a muchos mi partida. Quiero que los otros sean felices y si es necesario a costa mia, a costa de lo poco y nada que me queda. Pero la verdad es que: No tengo ni un solo puto sueño en la vida. Sé las consecuencias, las causas y que es lo que se siente. Sé que estoy sola. Sé que muy pocos me quieren verdaderamente, y para peor sé que la mitad de esos pocos me conoce. Conoce a esa chica oculta bajo miles de capas. Soy esa persona a la que todos desprecian. Sé que soy eso que nunca deseo ser. Soy, de hecho, todo lo que odio, pero eso es lo que soy sin caretas, sin mentiras. El espejo me dice eso. Me veo podrida por dentro y por fuera, no le veo nada lindo es más hasta las cosas más lindas que puenden llegar a llenar la vida de las personas, las veo feas. Es más a veces me pregunto como es que hago para arruinar todo, para descolorear las cosas. Lo único que disfruto es caminar y no saber nada de la vida, que solo me importe concentrarme en los pasos que doy. La verdad es que estoy cansada de todo, pero sigo acá. Soy de esas cobardes que no saben perder pero no les gusta ganar. De las feas a las que nadie ve. La ilusa, la sin pensamientos cuerdos, de la que todos se alejan. Ésa soy.