Gracias por no juzgar. Gracias por escuchar sin opinar. Gracias por hacerme saber que siempre estarán allí si las necesito. Gracias por hacerme saber que, aunque hago cosas que no comprenden, me están esperando, me estan escuchando. Gracias por hacerme saber que aunque no esten de acuerdo conmigo, van a estar ahi. Gracias porque el infierno quema un poco menos, cuando sé que ustedes van a estar. Perdon por no ser la amiga que se merecen.