La verdad
es que no soy hermosa, ni de esas que tienen miles de “me gustas” en las fotos,
no soy de las que siempre están lindas y peinadas. No siempre tengo buen humor,
me desilusiono tan rápido como me ilusiono. Es fácil lastimarme, no soy muy cariñosa
y no puedo demostrar lo que siento muchas veces con palabras. Nadie se meten en
mi vida, porque no vale la pena. Soy olvidable, reemplazable, desechable como
todos.
