domingo

Estabamos en la casa de mis tios. Me irritaba saber que hablaban de un tema como la la sexualidad que me toca, que me penetra el alma de un achazo sin compasión, cargado de remordimientos y culpas. Me dolía ver a mamá ignorandome, idiferente a mi, a lo que soy, a lo que llevo, a lo que me lastima. Me quede pasmada cuando empezaron a hablar de eso en el almuerzo. No sabía si correr al baño diciendome a mi misma que todo iba a estar bien o en vez de eso, quedarme sentada en la mesa fingiendo con una sonrisa en la cara que nada sucedía conmigo. No dije nada, me hundí en mi asiento. Me hundí y me sentí insignificante, irrelevante. Quisiera haber dicho algo, algo estúpido y sin sentido al menos, pero de mi boca no salió ni una palabra. Aunque de mis ojos, ya habían lágrimas.