A mi papá:
¿Te irás verdad? No lo respondas, lo sé. No importa todavía puedo ignorarlo aunque se conscientemente que me lamentaré en ese momento todos los abrazos que no supimos darnos, todos los recuerdos que no tengo tuyos, todas las palabras que no existieron, los silencios incómodos que siempre estuvieron cuando queríamos hablar. Seguramente estaré frustrada por todas las cosas que nunca supe de vos, por todos esos sentimientos que no supimos darle lugar, por esos "te quiero" que no dije y no voy a estar feliz como crees. Es más, puede que después de que te vayas yo me valla también, puede que no aguante una frustración más, o puede que sea la gota que rebalsó el vaso para no soportar más mi vida.
Sin embargo, vos sabes que me cuesta hablar de sentimientos, decir lo que siento nunca fue una de mis mayores características. Quizás porque soy muy parecida a vos, es porque chocamos tanto, es porque se hacen tantos silencios y porque no podemos simplemente decirnos lo que sentimos. Me cuesta mucho aceptar esto porque en algunos momentos cuando te miro a los ojos encuentro en vos algunos sentimientos, algunas cosas que nunca me dijiste, y no sé si algún día lo harás. Sé que tenes algo para decirme pero que nunca te animas a decirlo. La verdad es que yo también tengo algo que nunca te dije, yo también tengo un secreto en mis ojos, pero a diferencia de vos yo les enseñe a los míos a mentir. Mis ojos mienten, al igual que mis lágrimas, al igual que mis labios cuando quieren salir de situaciones sin lastimar ni ser lastimada. Pero acá esta mi secreto, para que veas que yo si me animo a decirlo, para que veas que no tengo límite alguno. La verdad es que me lastime a mí misma, por haberte lastimado pero no puedo ni quiero pedirte perdón porque no lo siento, porque sé que si pudiera volver el tiempo atrás, si tuviera una nueva oportunidad sinceramente, lo haría una y otra vez más. Hasta que aprendas a odiarme, a decirme las cosas en la cara, hasta que me digas todo lo que sentís.
No necesito que intentes recuperar el tiempo perdido, porque francamente no quiero volver atrás, ni vivir lo que no vivimos. Te ruego que no te olvides de mi, que no me dejes en el pasado otra vez. Porque hoy yo puedo hablar, cosa que antes no podía, y quisiera que podamos hacerlo de frente, hablar con la verdad, hablar con el alma. Quisiera poder mirarte a los ojos y decírtelo todo, decirte que mi vida es consecuencia tuya, que quiero morirme, que quisiera que dejes de gritarme, que dejes de culparme, que dejes de hacerme a un lado, que dejes de destruirme. Quisiera poder decirte en la cara que he intentado auto infligirme la muerte y que realmente lo volvería a hacer porque no tengo sueños, no tengo esperanzas, porque ya no tengo futuro, ni metas. Quisiera escucharte diciendo todo lo que tenes para decirme, que me digas todas tus verdades, todos tus sueños, tus planes, tus metas. Quisiera escuchar sentimientos saliendo de tu boca, no solo gritos e insultos, estoy demasiado harta de eso.
Decime, ¿Cuánto es que yo valgo para vos? ¿Cuán insignificante soy? Porque sé que ves mi dolor, que vez como me destruyo día a día, sé que sabes que quiero morir, lo que no sé es porque no venís a hablarme, porque no intentas aliviar mi infierno, porque no haces que deje de quemar. Vos solo me gritas y aumentas el fuego en mi infierno, porque me duele que me grites, porque te amo, porque te admiro como cuando era chica, porque pase lo que pase siempre te voy a querer. Sé que no te importo nada, sé que solo queres ser un padre de figurita, pero esta vez yo quiero que me abraces cuando este llorando, aunque sea por una única vez en la vida, porque no sabes cuánto me duele no poder abrazarte, el sentirte tan lejos, el no poder hablarte mirándote a los ojos, el mentirte. Vos no tenes idea de como me quema el infierno cuando gritas. Pero aun peor me siento cuando te digo que te odio, porque vos no sabes el dolor que siento en esos momentos, porque es una inútil y atroz mentira. Es una patraña. Es un engaño que a veces desearía con todas mis fuerzas que fuese verdad. Desearía que no me importes, desearía tanto que no me importe cuanto es que aborreces lo que soy, desearía no saber lo decepcionado que estas de mí, por como soy y por lo que soy. Pero déjame decirte que no soy perfecta y no lo voy a ser nunca no importa lo que haga o como es que lo intente, jamás lo seré. Lo lamento por mí, porque nunca voy a lograr ser algo mejor que lo que soy ahora, y lo lamento también por vos, porque nunca vas a tener a la hija perfecta que queres o por lo menos esa no voy a llegar a ser yo.
No te vayas, no te des la vuelta, ahora quiero que me escuches, ahora quiero que te quedes y que hablemos un rato más. Quiero que nos tomemos un café de esos que nos gustan, muy amargos y que a nadie más le gustan, quiero que lloremos juntos, porque la verdad es que tengo tantas cosas para decirte, hace tantos años que no tenemos ni un minuto para hablar, si no es que nos estamos ladrando. Necesito que me abraces como cuando era chica que me abrazabas y me decías que me querías. Necesito que seas sincero conmigo y que me digas la verdadera razón por la que las cosas son así, que me escuches con el corazón. Sé que a vos tampoco te gusta este mundo y que también te cuesta afrontar la realidad, sé que nos podemos llegar a entender, más de lo que pensas. Porque aunque me cueste aceptarlo la verdad es que no quiero estar en este mundo, el mundo no es para mí. Realmente me quiero morir. Pero esta vez prometo no hacerte enojar, quiero que hablemos de verdad, que saquemos todo eso que nunca nos dijimos, que de una vez por todas nos demos esa charla que tanto nos merecemos. Pero quiero que no me grites, que no te burles de lo que digo, que no me insultes, que no me culpes porque no lo entiendo, es solo que no tengo la culpa de quién soy. Está bien, si la tengo pero ¿Por qué no escuchas mis razones?, ¿Por qué no me miras a los ojos?, ¿Por qué no me decís que me quieres a pesar de todo? ¿Por qué no alivianas este infierno que me destruye? Sé que no soy la hija que queres y lo siento, en verdad lo siento muchísimo, porque verdaderamente yo tampoco soy la que quiero ser. Pero espero que podamos hablar, que algún día podamos sentarnos y hablar, después de todo sos y serás por siempre mi único papá.