
"¿Esa era yo? ¿esa cosa deforme que me miraba desde el otro lado del espejo? Sentí lástima por esa cara, por esa otra que me miraba con desesperación desde el fondo oscuro de su cárcel. Hice un esfuerzo por sostener la mirada de esa mujer y escuché una voz firme que salia de lo más profundo de mí: “Alicia, ¿dónde estás? Tienes que salir de ahí”."