Estoy doblada del frío y de un dolor que está por salir de adentro mío. No puedo parar las lágrimas. Las putas solo caen y caen me mojan y me despintan la cara. No hay nadie que pueda quitarme este dolor, ni parar este estúpido llanto peor es que no creo que ni haya alguien dispuesto a hacerlo. Hoy estoy imposible, mi humor va en decadencia, al igual que mi vida, y mis ganas de vivirla. No voy a escribir párrafos hermosos o hermosos sentimientos de amor donde el mundo se siente aludido. Estoy demasiado harta demasiado cansada del mundo, de la gente, de mi, del tiempo, de la vida, de T O D O. Mi vida es la nada misma y sigo ignorando esa verdad. Se lo que dije ayer, y me arrepiento porque es otra de mis mentiras baratas. No voy a poder seguir porque soy débil y dependiente. Débil porque no puedo luchar más, las pocas fuerzas que ayer tenia, las perdí, patéticamente las perdí cuando me puse a pensar, cuando puse los pies sobre la tierra y me deje de estar volando con sueños que jamás se van a cumplir. Dependiente porque siempre estoy dependiendo de alguien o algo para vivir. Para hacerle creer a mi mundo que todavía quedan razones para seguir. Siempre estoy creyendo que si no es por otros, yo me muero y que por lo tanto que vivo para no hacerle mal a los demás. En definitiva, es así. Siempre me aferro a algo o alguien, hasta quizás a alguna estúpida e irreal excusa o ilusión. Me compadezco por hacer eso. Lo más fácil sería acabar conmigo. Pero nunca puedo, no le tengo miedo a la muerte y lo he dicho, pero le tengo miedo a quedarme sin algo a que aferrarme. Soy una imbécil dependiente de la vida porque no encuentro la felicidad en mi vida, hace años que soy la misma desgraciada viviendo sin propósito alguno, la misma hipócrita que siempre dice que va a salir adelante y nunca lo hace. Siempre dependí del amor, de los que no estuvieron, de los que se fueron. Siempre me fue más fácil depender del pasado que verme parada donde estuve siempre, de verme atascada durante toda mi vida en el mismo lugar sin moverme ni un centímetro. Creo que hasta soy dependiente de la nada misma rozándome la vida. Siempre en el borde del abismo, en la cornisa esperando que alguien me grite que espere, que me quede. Pero nunca nadie gritó y sin embargo nunca me tire ni siquiera retrocedí, sigo esperando ese estúpido llamado, sigo esperando quien sabe que cosa. Siempre dependí de todos menos de mí. Confío tan poco en mi misma que encargarme, mejor dicho, cargar mi propio peso a conciencia me mataría. Dependo de la muerte, la manipulo como si fuese un juego, como si se pudiese jugar con fuego o charlar con el diablo sin un solo disgusto. Dependo tanto de lo que me pase hoy que no se si habrá un mañana. Dependo tanto de cosas inexistentes que estoy empezando a creer, que yo tampoco existo. Soy invisible. Para todos, hasta para mí. Pero la dependencia simplemente se esta alejando del foco del problema y ya le estoy perdiendo el miedo a todo aquello que antes temía por una sencilla razón: no me importa nada. Puta que no los necesito. No necesito a nadie, y lo peor y más enfermizo es que se que hacer en cuanto todo empeore, en cuanto caiga una gota más al vaso, es como que una vocecita en mi cabeza me retumba constantemente “Nadie te necesita, ¿Qué perdes?, vamos hacelo. Matate”. Intento no escuchar pero cuando la desesperación gana y el vidrio solo puede hacerme sentir una cosquilla sobre mi piel ante el dolor que me asfixia y me retuerce el estomago, entonces ya no es una, son cientos de voces gritándome lo mismo y las rechazo con el mismo insípido argumento: “No puedo” y la verdad es que nunca puedo, no solo eso sino todas aquellas cosas que me prometo día a día no las puedo hacer. Realmente no se que me paso en la vida yo solía ser alguien normal que tenía problemas normales, cotidianos. Pero hoy esa chica esta tan lejos de mí que me da miedo. Ella está muerta o peor aun enterrada en mi propio ser. Sí, no puedo admitir la idea de que esa chica se haya transformado en mí es aberrante, patético, horrible, irritante. En mi familia, en toda mi vida la gente intento acoplarme a las conversaciones, sacarme de mi modo automático y tener un lugar en la realidad del mundo. Mentiría si dijera que el mundo no me cedió un lugar a la “normalidad” es más he dicho que era normal, mis problemas psicológicos afectaron mi poder de hablar con la gente, hoy solo estoy en las conversaciones físicamente porque mi cabeza no escucha ni toma nota de lo que le dicen solo piensa y piensa, en el mismo tema. Escucho pero no presto atención a lo que me dicen, no me importa suelen repetirme las cosas muchas veces y sigo sin recordarlas. Es más perdí mi concentración antes podía pasarme ocho, diez, quince horas leyendo, escribiendo, hoy no. La verdad es que no, hoy no me siento bien porque nada me está saliendo bien, esto no es como pensaba que iba a ser es mucho peor. Sinceramente perdí las ganas de vivir, las ilusiones, los sueños y todo lo referido a ello, ya no puedo ver más allá del día de hoy, de las cosas que estoy viviendo en el exacto momento. A decir verdad intento convencerme pero no tengo ganas de ir a Bariloche, ni de salir a caminar o a bailar, ni de nada. Simplemente quiero encerrarme en mi cuarto, no ver a nadie y morir, morir de pena, de hambre, de sed. Siento que nunca aproveché las oportunidades que me dio la vida y es más siento que ahora mismo las estoy desaprovechando.
Lo peor es que ya no se como sostenerme sobre mis pies, no se como seguir. No se como ver a la gente a la cara sin poder pensar en que no saben lo que me pasa. No se dejar esto atras y tampoco se vivir con ello. No se como hablarle a la gente sin mentirle, sin fingir que todo esta bien. No se como dejar el pasado atrás, porque no se como vivir sin el. No se como olvidar si no se puede, no se como enterrar los recuerdos. No se como pedir perdón a mis papas por todo esto que hago, no se como pedirme perdon a mi misma, por autodestruirme de semejante forma. No se como parar. No se como comer sin sentir culpa. No se como sobrellevar todo esto sin sentir tristeza y dolor por el mal que hago a las personas que tengo cerca. No se como abrazar sin ser fría. No se como ver un futuro porque no puedo ver un mañana que sea digno de vivir. No se como ser otra, no se como dejarme. No se como hacer para alejarme de lo prohibido y mirar con más deseo lo que tenga servido en bandeja. No se como hacer para ser la misma soñadora de antes, la que se divertía aunque el mundo se le cayese en los hombros. No se como convencerme de que en esos tiempos no fingí. No se como ser la de antes porque todo lo que era me dejo. No se como mirarme al espejo sin llorar o querer romperlo. No se como amar a alguien si no me amo a mi. No se como leer mi agenda llena de garabatos insultandome porque esto no es vivir. No se como hacer para dejar esto, no se si deba, no se si haya más después de esto.