Me miró, abrió la boca y yo dejé de respirar, sentía que se me venía el mundo abajo, ella siempre sabe donde está mi talón, donde está mi punto débil, ella sabe más que nadie como destruirme con una sola palabra.
- Sabes cuál es tu problema Julieta?
La pregunta era fácil, la mire desafiante y casi en un grito le repregunte:
- Cuál?
- Que siempre pensas en que estas sintiendo, en cambio de sentir realmente
Tenía razón, siempre la tenía, pero yo debía mostrarle que lo que me dijo no me había tocado, entonces respiré, ¿qué mierda le puedo decir a una chica que sabe todo lo que pienso? la respuesta estaba visible: No pienses, responde!
- Yo sé lo que siento, si lo pienso porque lo siento.
- Realmente lo sabes?
Callate, callate, callate! sabes que tenes razón ¿Por qué me confundís a mi? Te odio.
- No, realmente no lo sé.
- Entonces.. ¿Para qué buscas respuestas en tu cabeza? Ahí no vas a encontrar nada.
- Tengo miedo.
La última "o" no se escucho, otra vez me había destruido con sus palabras. Me abrazó y me susurro "lo siento", la empujé con fuerza, se quedó dura mirandome, le devolví la mirada con fuerza. ¿Estay condenada a equivocarme siempre? le quité la mirada, me senté en el piso, abrazé mis rodillas e intantaba mentirme, autoengañarme para calmarme, como siempre.