domingo

Vivi sometida a ser quien querían que yo fuera, a quien quería ser, vivi (mos) sometidas a cuerpos, a mirarnos en el espejo y odiarnos, a cagarnos de hambre, a retorsernos en la cama de hambre, de frío, de dolor. Vivi (mos) sometidas a meternos los dedos hasta tocarnos la campanilla para vernos bien, para que el mundo nos vea bien. Para gustarnos y para gustar.